La pareja imputada del crimen de Pablo Aiziczon tiene su futuro procesal en manos de la jueza Emma de Nucci. La magistrada resolverá hoy si los presuntos asesinos siguen detenidos bajo el régimen de prisión preventiva, tal como lo solicitó el fiscal de Instrucción, Carlos Albaca.

Como Jorge Luis Borges, presunto autor material del hecho, ya confesó -con atenuantes- el crimen, las miradas están puestas en su pareja, Linda Vanesa Martínez. Si la jueza la considera coautora o partícipe del homicidio, también estará detenida hasta la realización de un eventual juicio oral y público.

Profunda investigación

El 21 de marzo, Aiziczon salió de la casa de su madre, situada en Yerba Buena. Debía dar clases en el complejo Unidad Sionista, pero jamás llegó. Su cuerpo fue hallado dos días después en un pasaje del barrio Horco Molle, en el asiento trasero de su auto.

La Policía atrapó a Borges y a Martínez tras una profunda investigación. En la casa de la pareja, se hallaron rastros de sangre, una raqueta de tenis que sería de un alumno de la víctima y otros elementos que indicarían que allí se perpetró el ataque.

Hasta ahora, no se develó qué habría llevado a los imputados a matar a Aiziczon. Borges, cuando declaró ante Albaca, dijo que reaccionó porque el profesor de tenis había tratado de propasarse con su pareja mientras ésta le daba masajes. Tras un forcejeo, afirmó el imputado, se escapó un tiro que resultó letal.

Con su versión, Borges desligó a Martínez del hecho. Pero el fiscal no tiene dudas de que ambos participaron, y se lo hizo saber a la jueza de Nucci en el requerimiento de prisión preventiva.

La madre de la víctima relató que, al día siguiente del asesinato, un testigo vio algo muy llamativo en la zona de Yerba Buena donde fue hallado el cuerpo. "Había un remise de la capital con cuatro ocupantes. El testigo declaró que hablaban por teléfono y miraban para todos lados. ¿Y si fueron las personas que ayudaron a escapar al asesino de mi hijo? Acá hubo mucha gente involucrada", planteó la mujer.